
Soy Leire
Mi nombre es Leire y estoy aquí para ayudarte.
Soy psicóloga colegiada (BI05446), máster en intervención y mediación familiar, especialista en mediación civil y familiar y terapeuta practitioner en Programación Neurolingüística (PNL).
En mi trabajo busco unir cerebro y corazón, mente y alma, mediante la psicología.
A medida que fui siendo más consciente del mundo energético en el que vivimos y de cómo nos relacionamos con él, decidí ampliar mi formación como terapeuta con flores de Bach. Estas esencias son una poderosa herramienta para el manejo y equilibrio de nuestras emociones, y suelen formar parte de mis sesiones de psicoterapia. Los resultados que observo en niños y adultos que experimentan sus beneficios suelen ser muy positivos, en muchos casos sorprendentes.
Trabajo cada día para seguir perfeccionando mis métodos y ofrecer el mejor servicio posible a cada persona que acude a consulta, porque ellas son siempre la parte más importante de todo el proceso terapéutico.
Mi labor es totalmente vocacional: tengo claro que mi misión es ayudar a las personas a sentirse un poco mejor, a conectar consigo mismas, alcanzar mayor bienestar y desarrollar todo su potencial. Cada avance, cada cambio y cada sonrisa se convierten para mí en un impulso para seguir haciendo lo que hago.

Soy Leire
Mi nombre es Leire y estoy aquí para ayudarte.
Soy psicóloga colegiada (BI05446), máster en intervención y mediación familiar, especialista en mediación civil y familiar y terapeuta practitioner en Programación Neurolingüística (PNL).
En mi trabajo busco unir cerebro y corazón, mente y alma, mediante la psicología.
A medida que fui siendo más consciente del mundo energético en el que vivimos y de cómo nos relacionamos con él, decidí ampliar mi formación como terapeuta con flores de Bach. Estas esencias son una poderosa herramienta para el manejo y equilibrio de nuestras emociones, y suelen formar parte de mis sesiones de psicoterapia. Los resultados que observo en niños y adultos que experimentan sus beneficios suelen ser muy positivos, en muchos casos sorprendentes.
Trabajo cada día para seguir perfeccionando mis métodos y ofrecer el mejor servicio posible a cada persona que acude a consulta, porque ellas son siempre la parte más importante de todo el proceso terapéutico.
Mi labor es totalmente vocacional: tengo claro que mi misión es ayudar a las personas a sentirse un poco mejor, a conectar consigo mismas, alcanzar mayor bienestar y desarrollar todo su potencial. Cada avance, cada cambio y cada sonrisa se convierten para mí en un impulso para seguir haciendo lo que hago.
Desde muy pequeña he estado en sintonía con la naturaleza y todos los animales en general, aunque con los caballos tengo una conexión especial. Ellos tienen una gran capacidad para generar cambios emocionales y conductuales en las personas. Por esta razón, en los inicios de mi carrera realicé un trabajo de investigación sobre los beneficios de la terapia con caballos, con el objetivo de comprender mejor su mente y la forma en que pueden ayudarnos como seres humanos. Posteriormente, me formé también en terapéutica equina.
El trabajo con caballos, al igual que la psicología, requiere de escucha, empatía, atención a los detalles de comunicación no verbal, respetar los tiempos, pausas, adecuar el tono de voz y unos límites claros, además de una gran dosis de paciencia, entusiasmo y un constante entrenamiento mental, para mantener el foco en positivo (la mayoría de los días la mente nos pone alguna de sus “pruebas”, ¿verdad?).



A lo largo de mi trayectoria profesional he acompañado a personas en distintos momentos de su vida y desde diversos ámbitos de intervención. Las emociones desagradables siempre están ahí, forman parte de la vida, y no podemos eliminarlas para siempre. Pero sí podemos aprender a manejarlas, a reducir su intensidad, a cambiar la perspectiva de las cosas, a encontrar otro camino…antes de que sean ellas las que nos guíen a nosotros.
Sé que no es fácil, y que a veces necesitamos una mano amiga que nos comprenda y nos dé un empujón. Por eso estoy aquí.
Si intuyes que puedo ser la persona que puede acompañarte en este momento, estaré encantada de conocerte y ayudarte a encontrar las respuestas que necesitas.






